‘Hay Soluciones’ presenta un informe que considera insuficiente el estudio sobre la calidad del aire del entorno del vertedero de Ca na Putxa

La plataforma ciudadana ‘Hay soluciones para el vertedero de Ibiza’ ha presentado al Consell d’Eivissa un informe que, a su entender, matiza las conclusiones del estudio ‘Evaluación de la Calidad del Aire en el Perímetro del Área de Ca na Putxa’, elaborado por la Fundació URV, de la Universitat Rovira i Virgili, de Tarragona, tras encontrar “deficiencias metodológicas ” que le impiden compartir las conclusiones de «ausencia de impacto».

Entre los puntos críticos del estudio, destaca la aplicación de estándares diseñados para la industria petrolera, dejando fuera compuestos clave como el amoníaco, y eligiendo periodos de muestreo insuficientes, de sólo cuatro horas en un solo día, que ha generado un escenario de falsos negativos. No obstante, la plataforma celebra que el Consell haya incluido en el proyecto de mejora de los olores la monitorización del amoníaco.

El contrainforme encargado por la plataforma vecinal recuerda que la entrada en funcionamiento de las nuevas instalaciones de biometanización y compostaje, gestionadas por la UTE GIREF, han provocado el efecto contrario marcando el inicio de la peor etapa de perjuicios y molestias reiteradas por olores en el entorno del área ambiental de Ca na Putxa. 

A partir de 2021, la frecuencia e intensidad de los episodios odoríferos han aumentado exponencialmente, afectando no solo a las casas dispersas originales, sino a núcleos consolidados con más de 5.000 viviendas, con un impacto que los vecinos describen como «permanente» y «altamente ofensivo», con picos de olor que impiden la ventilación de las viviendas y el uso de espacios exteriores, añade del informe.

En respuesta a la reivindicación vecinal, el Consell d’Eivissa contrató una nueva campaña de monitorización de la calidad del aire a la Fundación URV en el verano de 2024, cuyos resultados se dieron a conocer en la Comisión Técnica de Seguimiento del PDSPIGRE, de junio de 2025. Este informe venía  a complementar, en el ámbito de la toxicidad, los estudios previos que el Consell y la UTE GIREF vienen realizando sobre la calidad del aire.

La plataforma no tiene duda de que el Consell d’Eivissa y la UTE GIREF cumplen con los parámetros de su Autorización Ambiental Integrada (AAI), pero la comunidad vecinal sigue sufriendo una degradación de su calidad de vida, advierte el contrainforme. 

Muestreo con errores insalvables

Del análisis crítico de la metodología utilizada, el estudio destaca la “insuficiencia” de la campaña de muestreo, que presenta “errores insalvables” al realizarse un sólo día a principios de verano (27/06/2024) sin tener en cuenta la variabilidad estacional en una isla como Ibiza, donde la gestión de residuos está intrínsecamente ligada a la temperatura, con julio y agosto como los meses en los que las tasas de descomposición de la materia orgánica se aceleran y los sistemas de biofiltración alcanzan sus límites de eficiencia.

Además, la aplicación de las normas EPA 325A/B, diseñadas específicamente para el monitoreo perimetral de benceno en refinerías de petróleo mediante captadores pasivos de carbón activo, invisibiliza gases como el amoníaco, trazador principal en procesos de biometanización y compostaje como los de Ca Na Putxa y el componente químico responsable de la irritación y la naturaleza «punzante» del olor reportado por los vecinos. 

Asimismo, explica que aunque los tubos pasivos empleados pueden captar algunos compuestos orgánicos volátiles (COV), suelen ser ineficaces para detectar concentraciones bajas de mercaptanos y compuestos sulfurados, que tienen umbrales de olor extremadamente bajos y que son detectables por el olfato humano, incluso por debajo del límite de detección de muchos equipos químicos. 

En definitiva, el informe evaluado ha utilizado una «regla para medir distancias» cuando lo que se necesitaba era una «balanza para pesar masas», destaca el contrainforme.

Otras carencias del informe de la URV tienen que ver con el volumen de la muestra, de apenas 0,75 litros, que resulta “técnicamente insuficiente” y arroja en el laboratorio un falso negativo “por diseño”. Los fallos también están relacionados con la simulación del transporte de gases, al haber utilizado datos meteorológicos inadecuados o genéricos, y sin capturar las inversiones térmicas nocturnas y el estancamiento de aire en las vaguadas donde se asientan algunos de los núcleos residenciales afectados. 

En la misma línea, el estudio ignora las condiciones de máxima vulnerabilidad, como las altas temperaturas y la baja velocidad del viento del verano, que favorecen que el olor «pese» y se desplace a ras de suelo hacia las viviendas, en lugar de dispersarse hacia capas altas, además de la alta humedad de Ibiza, que potencia la percepción odorífera.  

Discrepancia con la realidad social 

El informe de la fundación presenta mapas de dispersión (isopletas) donde las unidades de olor parecen disiparse antes de llegar a las zonas residenciales. Sin embargo no tiene en cuenta los registros de quejas reales de la ciudadanía, por lo que puede considerarse un modelo insuficiente, explica el contrainforme. 

Además, utiliza promedios de una hora cuando el olfato humano detecta el olor en segundos. De esta forma, «suaviza» la realidad, ocultando las ráfagas intermitentes que son las que provocan la molestia extrema. 

Otra carencia fundamental es que trata el olor como un fenómeno puramente fisicoquímico de laboratorio, ignorando que el impacto ambiental se define por la molestia causada en el receptor. La plataforma se congratula de que el Consell, consciente de esta problemática, esté implantando soluciones basadas en ciencia ciudadana.

En este marco, el contraste entre los datos físicos del informe y los datos sociométricos de NasApp y GAD3 revela una brecha de “credibilidad”. El contrainforme recuerda que la aplicación NasApp ha registrado episodios de olor persistente (ej. episodios en julio’24 y agosto’25 en Roca Llisa) que coinciden con condiciones meteorológicas de calma, demostrando que la molestia es real y recurrente e invalidando la tesis de que los olores son «anecdóticos» o «puntuales».

Además, el estudio de opinión elaborado por la consultora GAD3 ha desvelado que el 97% de los vecinos de Santa Eulària que reportan molestias identifican los malos olores y gases como el impacto principal, una cifra que es incompatible con un informe técnico que pretenda concluir que la planta «cumple» con los objetivos de calidad ambiental. 

Como conclusión principal, el contrainforme señala que, mientras el estudio de la universidad ofrece una «foto fija» optimista y metodológicamente limitada, los datos obtenidos por medio de la ciencia ciudadana (NasApp y GAD3) documentan una «película» de impacto continuado y degradación de la calidad de vida. 

Recomendaciones y medidas urgentes

Entre sus recomendaciones, el contrainforme propone la realización de una Auditoría de Olfato (Odor Audit) con una inspección técnica profunda de la planta que complete y mejore las mediciones que ya se realizan, en relación con el estado de los biofiltros, la estanqueidad de las naves y el manejo de lixiviados.

También una nueva campaña de olfatometría dinámica (uso de bolsas Nalophan y paneles de expertos humanos) que mida «unidades de olor» y no solo parámetros químicos aislados. También la instalación de un sistema de monitoreo continuo e inteligente, con sensores de gases en tiempo real. Todo ello para poder mejorar los protocolos de actuación preventiva respecto a las operaciones del área ambiental de Ca na Putxa.

Como punto final, la plataforma reconoce el trabajo del Consell para la eliminación de olores, y comparte la hoja de ruta, pero le insta a seguir trabajando de forma urgente en la ejecución de las acciones previstas en materia de prevención de olores y emisiones, aprobadas en el presupuesto del 2024 para el cambio de los filtros y cierre de la nave de compostaje, entre otras actuacioines.

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